Pescador del Neolítico que “se ahogó en agua salada” hace 5.000 años, según prueba forense

Un pescador del Neolítico que murió hace 5.000 años y fue enterrado en una fosa común en el norte de Chile “ahogado en agua salada”, según ha descubierto una nueva prueba forense avanzada.

Investigadores de la Universidad de Southampton en Inglaterra utilizaron una técnica forense moderna para determinar la causa de la muerte en los restos antiguos.

Confirmaron el ahogamiento en agua salada como la causa de la muerte del pescador, cerraron un caso de resfriado común de hace 5.000 años y abrieron nuevas formas de evaluar los restos de nuestros ancestros prehistóricos utilizando técnicas modernas.

La técnica prueba diatomeas, un grupo de algas que se encuentran en los océanos, el agua dulce y el suelo, en los huesos de las víctimas.

Encontrarlos indica que la persona se ahogó. Porque si hubieran muerto antes de entrar al agua, no habrían tragado agua salada.

El equipo espera que ayude a los arqueólogos a comprender más sobre las civilizaciones pasadas en las regiones costeras y las historias humanas detrás de los restos que descubren.

El pescador neolítico en la tumba. Un pescador del Neolítico que murió hace 5.000 años y fue enterrado en una fosa común en el norte de Chile “ahogado en agua salada”, ha encontrado una nueva prueba forense avanzada

Esta es la primera vez que se utilizan pruebas de diatomeas para detectar ahogamientos en agua salada en restos humanos prehistóricos, explicó el equipo.

Además de estas pruebas, los investigadores realizaron una serie de análisis microscópicos de la médula ósea que esperaban de los restos de 5000 años de antigüedad.

Esto les permitió buscar una gama más amplia de partículas microscópicas que podrían proporcionar más información sobre la causa de la muerte.

A través del estudio más detallado, encontraron una variedad de partículas marinas diferentes, incluidas algas fosilizadas, huevos de parásitos y sedimentos, que no se habrían detectado con la prueba estándar de diatomeas.

El profesor James Goff, quien dirigió el estudio, dijo: “Los entierros masivos a menudo eran necesarios después de desastres naturales como tsunamis, inundaciones o grandes tormentas.

“Sin embargo, sabemos muy poco acerca de si los sitios de entierro masivo costero prehistóricos podrían ser el resultado de desastres naturales u otras causas como la guerra, el hambre y la enfermedad.

Genevieve Cain, Prof. Pedro Andrade y el pescador.  Investigadores de la Universidad de Southampton en Inglaterra utilizaron una técnica forense moderna para determinar la causa de la muerte en los restos antiguos.

Genevieve Cain, Prof. Pedro Andrade y el pescador. Investigadores de la Universidad de Southampton en Inglaterra utilizaron una técnica forense moderna para determinar la causa de la muerte en los restos antiguos.

HALLAZGOS PRINCIPALES: PESCADORES 30 O 40 AHOGADOS EN EL MAR DESAPARECIDOS

Los investigadores aplicaron modernas técnicas forenses de determinación de la causa de la muerte para examinar un esqueleto de 5.000 años de antigüedad.

Encontraron que el pescador murió en un accidente de pesca entre los 35 y 45 años y se ahogó en el agua salada.

resultados

Restos óseos de un pescador de 5.000 años en un entierro masivo en la costa.

“Prueba de diatomeas” modificada realizada en la médula de huesos grandes.

El material microscópico exógeno indica muerte por ahogamiento.

El rango microscópico de tamaño de grano mineral indica que no hay contaminación de la médula ósea.

Los datos arqueológicos y geológicos combinados sugirieron un ahogamiento cerca de la costa.

“Esto nos dio nuestro momento aha para desarrollar una versión mejorada de una prueba forense moderna que se puede usar en huesos antiguos”.

Para comenzar el estudio, el profesor Goff y el profesor Pedro Andrade de la Universidad de Concepción en Chile buscaron registros arqueológicos de sitios de entierro masivo costero.

El profesor Andrade había investigado previamente un sitio arqueológico llamado Copaca 1, que se encuentra a 18 millas al sur de Tocopilla en la costa chilena y contiene una tumba que contiene tres esqueletos bien conservados.

Eligieron este lugar, y de los tres que examinaron, el individuo que examinaron era un cazador-recolector masculino, de entre 35 y 45 años.

La condición de sus huesos sugería que era un pescador, ya que había signos de pesca frecuente con arpones, remo y recolección de mariscos.

Esto lo convirtió en el candidato ideal para buscar signos de ahogamiento y evidencia del evento que lo llevó a la muerte.

“Si miramos lo que encontramos en su médula ósea, sabemos que se ahogó en el agua salada poco profunda”, dijo el profesor Goff.

“Pudimos ver que el hombre se estaba ahogando con sedimentos en sus momentos finales, y que los sedimentos en aguas más profundas no tienden a flotar en suficiente concentración”.

El equipo cree que el hombre murió en un simple naufragio y no en un gran evento catastrófico como un tsunami o una inundación masiva, porque los huesos de las otras personas en la tumba no contenían partículas marinas.

El equipo dijo que probar otros restos humanos fuera de estos tres en el sitio y buscar evidencia geológica de desastres naturales en el área podría arrojar más luz sobre la causa de su muerte.

El profesor James Goff y el pescador.  Confirmaron ahogamiento en agua salada como la causa de la muerte del pescador, cerraron un caso de resfriado común de hace 5.000 años y abrieron nuevas formas de evaluar los restos de nuestros ancestros prehistóricos utilizando técnicas modernas.

El profesor James Goff y el pescador. Confirmaron ahogamiento en agua salada como la causa de la muerte del pescador, cerraron un caso de resfriado común de hace 5.000 años y abrieron nuevas formas de evaluar los restos de nuestros ancestros prehistóricos utilizando técnicas modernas.

Lo que es más importante, el científico cree que esta nueva técnica se puede utilizar en antiguos sitios de entierro masivo en todo el mundo para proporcionar una imagen más completa de la vida de las personas en las comunidades costeras a lo largo de la historia.

“Al dedicar más tiempo a la ingeniería forense y probar una gama más amplia de bestias en los huesos prehistóricos, encontramos una forma completamente nueva de hacer las cosas”, explicó el profesor Goff.

“Esto puede ayudarnos a comprender mucho mejor lo duro que era en la costa en los días prehistóricos, y cómo los eventos catastróficos afectaron a las personas allí, tal como lo hacemos hoy”.

“Hay muchos sitios costeros de entierro masivo en todo el mundo que han tenido excelentes estudios arqueológicos, pero la pregunta fundamental de qué causó tantas muertes no se ha abordado. Ahora podemos difundir esta nueva técnica por todo el mundo y, potencialmente, reescribir la prehistoria”.

Los resultados fueron publicados en el Revista de ciencia arqueológica.

Visitación Olvera

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