Claudio Bravo salvaguarda el show de la australiana Redmayne

El portero de la Selección y del Betis sale al encuentro de los escépticos de la excepcional técnica del portero marítimo en la definición por penales de encajar la factura del Mundial, ante Perú. En el país inca escudriñan al arquero por ocultar la ayuda de memoria que transmitía Pedro Gallese con los pateadores de los Socceroos.
El curioso estilo del arquero australiano Andrew Redmayne, que dependía de un sinfín de señales para desviar a los pateadores peruanos en la tanda de penaltis que decidió la capacidad de su país para el Mundial de Qatar, genera una amplia discusión. Mientras en la nación del Rímac cuestionan la metodología y califican de ‘juego sucio’ la demostración en la que el arquero descartó el recipiente de agua que contenía datos respecto de los jugadores del conjunto amarillo, hay quienes aprueban la forma en que encontró el guardameta para despistar a sus rivales y, por fin, contribuir definitivamente a cumplir el objetivo de apuntarse a la ocasión asiática.

Claudio Bravo aísla su situación en dos tramos. Desde un punto de vista, el patrón de la Selección aprueba las mociones y desarrollos concretos que Redmayne hizo sobre la línea, a la hora de los fusilamientos. Esta forma de comportarse, seguramente, está recogida en la directriz, que expresa que el portero debe mantener un pie en la línea de sentencia a la hora de la expulsión, disposición que se cumplió. “Para mí no es ser bromista, es ser más brillante que tu rival”, dice el portero del Betis.
El portero rojo desarrolla su examen. “Lo caracterizan como un comediante por conmover e intentar colocar al jugador en un estado de ansiedad”, dice el portero concebido por Viluco.

la reprensión

Sin embargo, la presentación de Redmayne no fue del todo avalada por el portador de la camiseta de la Selección. Al igual que en Perú, Bravo cometió un preliminar a la mentalidad de su compañero de poner lejos de su oponente el compartimento en el que había registrado los rumbos a los que solían apuntar sus rivales en este tipo de tiros. “Lo que hace un tiempo después con el recipiente, no se debe terminar”, sentencia el ex portero de Colo y Barcelona.

La evaluación de Bravo también incorporó un aviso de Gallese. Además, el otro, extremadamente inocente. Ahí no se puede parpadear”, cierra.

Nazario Ortega

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